Fisioterapia

La rehabilitación y el mantenimiento de la actividad física, son un complemento fundamental e indispensable del tratamiento físico de la enfermedad del Parkinson, permite alcanzar su plena eficacia y nivel óptimo por distintas razones:

  • Con el ejercicio físico ponemos en marcha los músculos y articulaciones que por el curso de la enfermedad tienden a estar inactivos.
  • Además el desarrollo de un trabajo aeróbico produce una mejor movilidad a nivel sistémico facilitando la circulación sanguínea y el ritmo cardiaco.
  • El hecho de realizar un ejercicio continuado no s aporta una sensación de confort y bienestar, teniendo una gran repercusión sobre el estado de ánimo d e la persona y volviéndole a mostrar que son capaces de relacionarse con el exterior.